Mirar que carta más increíble nos deleita a los docentes el Dr. Javier Turón, que encantador que es, como nos apoya, os animo a leerla...
Queridos profesores,
esta es una carta que debí escribir hace mucho y ahora con mis renos listos
para el largo viaje que he de emprender, encuentro el momento para hacerlo. He
observado a los profesores durante mucho tiempo y me admira lo que hacen. He llegado
a la conclusión de que su trabajo, como el mío, debe llenarse con pequeñas
dosis de magia.
Quiero ofreceros diez ideas en las que se pone de manifiesto mi creencia:
1. Viajo a lo largo y ancho del mundo en una sola noche para llevar regalos a
todos los niños. Los profesores trabajan con niños y niñas a lo largo de todo
el año. Esto significa que cada uno atiende las necesidades educativas de entre
30 y 200 niños cada día. ¡Me parece mágico!
2. Yo entrego regalos a todos los niños y niñas. Con los datos de mi taller de
reparaciones puedo decir que muchos de estos regalos se rompen o no atraen su
atención más allá del primer mes. Sin embargo, los profesores encuentran dones
en el interior de cada niño, que cuidan hasta convertirlos en auténticos regalos
que durarán toda la vida. ¡Eso me parece mágico!
3. Guardo una lista de travesuras y cosas buenas de cada niño. Algunas personas
creen que este trabajo es increíble. Sin embargo, cuando miro la profesión
docente, veo que los profesores ofrecen una evaluación constante a cada uno de
sus estudiantes. Su lista abarca todos los aspectos del desarrollo y el
aprendizaje. Esta evaluación está basada en una gran variedad de observaciones,
datos y rendimiento del estudiante y es utilizada por los profesores para
ayudar a cada niño a mejorar. ¡Guau!, llevar cuenta del itinerario y fortalezas
de cada estudiante prescribiendo caminos para que tengan éxito... ¡debe ser
mágico!
4. Yo les dejo regalos a los niños que están en la lista de los que se han
portado bien y que creen en mí. Los profesores trabajan con todos los niños
porque creen en cada uno. Y lo siguen haciendo incluso cuando éstos ya no creen
en la capacidad del sistema educativo para ayudarles a rendir bien. ¡Esa
capacidad de persistencia en la tarea a mí me parece mágica!
5. En mi taller de reparaciones hemos utilizado la misma tecnología durante
cientos de años y me ha funcionado bien. Claro, yo trabajo con los niños cuando
están dormidos y les entrego los regalos yo mismo. Los profesores trabajan con
los niños cuando están despiertos e invierten tiempo en aprender cómo
implicarlos con Google, blogs, phlogs, glogs, prezis y todas esas palabras que
yo no conozco. ¡Ser capaz de enseñar, transformar y adaptarse a esta nueva
generación digital debe ser mágico!
6. He convertido en una práctica habitual
el dejar carbón a los niños que no estén en mi lista de los que se han portado
bien. Parece que cada año reciben el carbón los mismos niños. Los profesores
rechazan el dejar carbón; de hecho, trabajan duro para que ningún alumno se
quede atrás. ¡El trabajo que lleva a luchar por no dejar a ningún niño atrás es
un verdadero acto de magia!
7. Leo las noticias y me siento agradecido porque siempre dicen cosas bonitas
sobre mi trabajo. Esto me motiva para seguir adelante. En ocasiones leo
noticias acerca de la profesión docente y me parece que la mayor parte de ellas
no son de apoyo a los profesores. Aun así, éstos siguen trabajando duro para
ofrecer a sus estudiantes el apoyo que necesitan. ¡Estos profesores son un
tanto mágicos!
8. Tengo miles de elfos, por supuesto, renos, y la comunidad de todo el Polo
Norte para que me ayuden. Los profesores trabajan cada día, frecuentemente
solos, para ofrecer nuevas oportunidades a sus alumnos. Llevar esa carga solos
debe ser más pesado que mi bolsa llena de juguetes. ¡Realmente debe ser mágico!
9. Recibo muchas gracias y millones de fotos de caras felices de los niños al
abrir sus regalos cada año. Los maestros no siempre reciben un gracias, o nunca
podrán ver el regalo abierto. Cuando las reciben, el agradecimiento puede
llegar ¡décadas más tarde! ¡Un gracias que aparece después de muchos años debe
ser pura magia!
10. Rudolph es como una luz que ilumina en
la noche oscura, al llevar alegría a todos los niños del mundo. Los
maestros proporcionan la luz que ilumina nuestro mundo, tanto en la noche más
oscura como en el día más brillante. ¡Es la luz del aprendizaje y el
conocimiento! ¡La capacidad de mantener la luz encendida y brillante debe ser
un poco de magia!
Ya ves, me he dado cuenta de que la magia no es fácil ¡Es posible sólo para
aquellos que trabajan duro y siguen creyendo, y buscan lo que saben que es
realizable! Como vemos, tiene que haber una gran cantidad de magia en la
profesión docente. Por favor, continúa manteniendo viva esta magia y estarás en
mi lista de los buenos. ¡Después de todo, tuve que aprender lo que hago en
alguna parte! Así que desde el otro lado del tiempo sé que tengo muchos
profesores a los que dar las gracias. Por último, quiero decir a todos los
maestros del mundo: yo, realmente, creo en vosotros.